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Así fue Babe Paley, "el cisne" más elegante de la moda

Barbara Cushion-Paley fue la 'socialite' por excelencia, una editora de moda que hizo de la elegancia su modus vivendi. Gusto por los detalles, maneras exquisitas, vestidos impecables; todo en ella fue impecable, como el mito que ha generado para los amantes de la moda.

Vicente Benavent
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Babe Paley, "el cisne" más elegante

Una imagen de la socialite Barbara "Babe" Paley. 

En un época en la que el cuerpo ideal zigzaguea entre las curvas de Marilyn Monroe y Elizabeth Taylor y lo moderno son las líneas rectas de un casa en Palm Springs con firma de Richard Neutra, ¿qué margen de maniobra le queda a una mujer alta y delgada criada en la culta Boston? Pues tomar la tangente y erigirse en reina del estilo, el buen gusto y las maneras exquisitas desde un elegante apartamento de ochocientos metros cuadrados en Park Avenue.  Porque de entre el selecto ramillete de “cisnes” de Truman Capote, Babe Pale –su swan favorito–  sentó cátedra sobre cómo nadar en el estanque del refinamiento.

Un retrato de la "socialite" Babe Paley. © Getty Images

Un retrato de la "socialite" Babe Paley. © Getty Images

La biografía de Barbara Cushing-Paley es como una sucesión de capítulos a base de perfectas puntadas, uno tras otro hasta bordar el tomo completo. Nació en Boston en el verano de 1915, la hija más pequeña de Mr. Harvey J. Cushing, un reputado cirujano. Se formó en dos colegios muy apropiados: el Winsor y el Westover, y de una mozalbeta risueña pasó a una joven recatada y prudente pero con mirada vivaz.

Pronto descubrió que la moda era lo suyo, dotada como estaba para el buen gusto y las maneras exquisitas. Entró a trabajar en revistas del sector y no tardó en casarse; en 1940 contrajo matrimonio con Stanley G. Mortimer Jr en NYC. Vinieron los hijos, siguió el trabajo en las revistas de moda y continuó el matrimonio; pero duró poco duró: la estabilidad se mantuvo hasta el 1946. Justo al año siguiente contrajo matrimonio con Mr. William S. Paley, después de que éste se divorciara de Dorothy Hirshon en lo que fue uno de los divorcios más sonados del momento, pues la del ex del dueño de la CBS se saldó millón y medio de dólares por el periplo marital: preo eso es material para otra historia. El caso es que él estaba libre y Babe también, por lo que justo dos días después de concederle la cartilla de divorciado, en julio de 1947, el magnate de la televisión y la reina de la elegancia contrajeron matrimonio. Y ahí sí que empezó el mito de Babe Paley.

Los Givenchy Alta Costura de monsieur Hubert colgaban de sus perchas unos detrás de otro, contándose por legión; lo mismo que los palazzos de Galitzine o los tailleurs de Chanel. Babe Paley vivía y vestía acorde a un estándar de exquisitez muy elevado, reservado a unas pocas damas de la jet, como Wallis Simpson o Gloria Guinness; que mira por dónde formaban parte de su selecta camarilla de amistades.  Fue una presencia constante en la lista de las Mujeres Mejor Vestidas pero es que como apuntó su peluquero de confianza Monsieur Marc, vistiera lo que vistiera, bueno o malo, sus looks eran tan impecables como sus maneras. Con él intercambiaba recetas, y horas de confesiones; la gente solía pensar que madame Paley era altiva y desdeñosa, pero nada más lejos de la realidad, le gustaban las familias y las personas que las conformaban.

Babe Paley junto a los duques de Windsor en una cena a beneficio del North Shore Hospital. ©  Getty Images

Babe Paley junto a los duques de Windsor en una cena a beneficio del North Shore Hospital. ©  Getty Images

Patrona junto a su marido en un montón de museos, a Babe se le daban bien muchas cosas, como la jardinería, la cocina o la pintura. Y con el mismo gusto con el que se vistió a sí misma vistió sus casas (hasta supo elegir donde poseer propiedades y agrandar su aura): Kiluna Farm en Manhasset, eldorado para todas sus amistades por el altísimo nivel de dádivas cortesía de la anfitriona; la casa de Lyford Cay, un retiro veraniego enclavado en una colonia para millonarios norteamericanos en el corazón de Nassau; y su apartamento de la Avenida Madison de NYC del que el decorador Billy Baldwin dijo que era impecable en su calidad.

Babe Paley en los estudios de la CBS, propiedad de su segundo marido. © Getty Images

Babe Paley en los estudios de la CBS, propiedad de su segundo marido. © Getty Images

Babe Paley murió de cáncer en julio de 1978, quizás de tanto fumar (a razón de dos cajetillas diarias). Pero con ella murió una época, o incluso más: con ella murió el refinamiento en la moda. Los sesenta, la juventud en desbandada y el casual wear se llevaron por delante aquel delicado estanque lleno de cisnes. Para todos, desde entonces nos queda la nostalgia de otra época y el recuerdo del estilo del más distinguido de todos ellos: el "cisne" Babe Paley. 

Babe Paley junto a sus dos hermanas, en Boston. © Getty Images

Babe Paley junto a sus dos hermanas, en Boston. © Getty Images

Etiquetas: Celebrities
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